La importancia de este modelo, no solo desde el punto de vista histórico, ya que
marcó una era y se erigió como un punto de referencia casi obligado en el
desarrollo de la planificación deportiva, sino por que sigue teniendo vigencia, es
innegable. Antes de presentar postura del autor de este estudio frente al mismo,
se exponen las críticas realizadas por reconocidos teóricos del Entrenamiento
Deportivo, citadas por Forteza de la Rosa (1999):
“La preparación general tiene sentido apenas para elevar el estado general de
preparación del atleta que de por si ya está elevado por los años de entrenamiento
realizados” (Weineck, 1989).
“El modelo de Matveiev es válido solamente para las primeras fases del
entrenamiento; al aumentar el nivel de rendimiento de los atletas, se debe
aumentar también el porcentaje de utilización de los medios específicos de
preparación” (Gambetta, 1990).
“No existe, con los calendarios competitivos actuales, tiempo disponible para la
utilización de medios de preparación general que no corresponden a las
especificidades concretas del deporte en cuestión” (Bompa, 1983).
“Es de vital importancia la preparación individualizada y específica, con altos
índices de intensidad durante el proceso actual del entrenamiento deportivo, lo
que no se da en la periodización tradicional de Matveiev, este es un esquema
demasiado rígido en lo referido a las diversas fases de la preparación deportiva,
considerando que para diferentes deportes y deportistas son las mismas y poseen
relativamente la misma dirección” (Tschiene, 1990).
“La periodización del entrenamiento deportivo, cuando fue concebida, tenía como
base resultados competitivos mucho más bajos y un nivel de exigencia mucho
menor que los actuales, por lo que esta forma de estructurar el entrenamiento se
debe concebir únicamente para atletas de nivel medio y no en atletas de élite, que
trabajan con exigencias mayores” (Verjoshanski, 1990).
“No hay transferencia positiva de la preparación general para la preparación
específica en deportes de alto nivel” (Bondarchuk y Tschiene, 1985, Bondarchuk y
Márquez, 1989).
A la luz de los requerimientos de preparación de los equipos de fútbol
profesional que participan en el torneo de fútbol Colombiano, categoría Primera A,
y más concretamente desde el punto de vista del tiempo de preparación y de
competencia, puede afirmarse que este modelo no satisface las necesidades
planteadas, dado que el primero está pensado para ciclos anuales mientras que el
torneo en cuestión tiene una duración de 5.4 meses, más exactamente expuesto
la verdadera incompatibilidad no reside en las duraciones totales del uno y del
otro sino en la duración de los períodos competitivos en uno y otro, y la forma
como ésta determina la duración de los períodos preparatorios.
En la propuesta de planificación de Matveiev se parte de un desarrollo del
período competitivo y además de una “concentración” de las competencias – al
menos de las principales – que permite una relativamente fácil diferenciación de
los momentos de preparación y los de competencia, dicho en otras palabras,
primero se entrena y luego se compite; La mecánica del torneo Colombiano
plantea una dinámica diferente: luego de un corto periodo de tiempo de
preparación se inicia la competencia, con una característica bien definida, a partir
de ese momento, se deben seguir desarrollando las 2 tareas de forma simultáneaalterna,
entrenar y competir.
Por otra parte la propuesta de Matveyev incluye un alto porcentaje de
trabajo y de tiempo dedicado a la preparación general y como se anotó
anteriormente, el diseño del torneo Colombiano no da margen a un trabajo de este
tipo dado el poco tiempo del que se dispone para desarrollar la pretemporada.
Este modelo de planificación, puede entonces descartarse para la tarea que
plantea este estudio.
Ejemplo de planificacion segun matveiev aplicado a la gimnasia .


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